sábado, 4 de noviembre de 2017

Luces al atardecer

Última función del ciclo "Aki Kaurismaki x4" en el Cineclub YMCA, con la proyección de Luces al atardecer, el film que abre y cierra con Carlos Gardel. Será el miércoles 15 de noviembre a las 20 horas en Reconquista 439, con entrada libre y gratuita.



- Función 161 - Miércoles 15 de noviembre, 20 horas
LUCES AL ATARDECER

(Laitakaupungin valot, Finlandia, 2006, color, 80 minutos)
Dirección: Aki Kaurismäki
Elenco: Janne Hyytiäinen, Maria Järvenhelmi, Ilkka Koivula, Maria Heiskanen, Kati Outinen, Sergei Doudko, Andrei Gennadiev, Arturas Pozdniakovas, Matti Onnismaa, Sulevi Peltola, Antti Reini, Neka Haapanen, Santtu Karvonen, Sesa Lehto, Jukka Rautiainen, Jukka Salmi


Koistinen, un guardia de seguridad nocturno, recorre las calles buscando un lugar al sol, pero la indiferencia general destroza, una tras otra, sus modestas esperanzas. Un grupo de mafiosos, que se aprovecha de su sed de amor y de su profesión con la ayuda de una mujer fría y calculadora, organiza un robo del que se acusa sólo a Koistinen. Así, pierde su trabajo, su libertad y sus sueños.

jueves, 2 de noviembre de 2017

Kati Outinen, brillante

Con mucho público, proyectamos con la maravillosa Kati Outinen La chica de la fábrica de fósforos, anteúltima película que veremos en el ciclo "Aki Kaurismaki x4", en el Cineclub YMCA.


La función fue presentada especialmente por Eugenia Limeses.


miércoles, 25 de octubre de 2017

La chica de la fábrica de fósforos

Tercera función del ciclo "Aki Kaurismaki x4" en el Cineclub YMCA, con una película fascinante y conmovedora. Será el miércoles 1 de noviembre a las 20 horas en Reconquista 439, con entrada libre y gratuita.



- Función 160 - Miércoles 1 de noviembre, 20 horas
LA CHICA DE LA FÁBRICA DE FÓSFOROS

(Tulitikkutehtaan tyttö, Finlandia, Suecia, 1990, color, 79 minutos)
Dirección: Aki Kaurismäki.
Elenco: Kati Outinen, Elina Salo, Esko Nikkari, Vesa Vierikko, Silu Seppälä, Reijo Taipale.


Una joven solitaria hace un trabajo mecánico y rutinario en una fábrica de cerillas. Cuando llega a casa debe soportar a su perverso padrastro y la falta de cariño de su madre. Por las noches sale a bailar intentando divertirse y encontrar pareja, pero nunca tiene suerte.


"Atractiva película, quintaesencia de la habilidad de Kaurismäki para narrar relatos de calculada dureza, sobriedad interpretativa y siniestro sentido del humor" (Tomás Fdez. Valentí)

jueves, 19 de octubre de 2017

El paraíso rumbo a Tallin

La historia de amor entre Nikander e Ilona que cuenta Aki Kaurismäki en Sombras en el paraíso se proyectó en el Cineclub YMCA con muy buena asistencia de público.


martes, 10 de octubre de 2017

Sombras en el paraíso

Segunda función del ciclo dedicado a Aki Kaurismaki en el Cineclub YMCA, con la proyección de la película que dio comienzo a su "Trilogía del proletariado". Será el miércoles 18 de octubre a las 20 horas en Reconquista 439, con entrada libre y gratuita.


- Función 159 - Miércoles 18 de octubre, 20 horas
SOMBRAS EN EL PARAÍSO

(Varjoja paratiisissa, Finlandia, 1986, color, 76 minutos)
Dirección: Aki Kaurismäki
Elenco: Matti Pellonpää, Kati Outinen, Sakari Kuosmanen, Esko Nikkari, Kylli Köngäs, Pekka Laiho, Jukka-Pekka Palo, Svante Korkiakoski, Mari Rantasila


Nikander es un conductor de un camión de la basura, que una noche verá como su vida se complica al morirse su compañero de trabajo. Además, se enamora de Ilona, una cajera de un supermercado. Primera entrega de "La trilogía del proletariado" que se compone además de Ariel y La chica de la fábrica de fósforos, que proyectaremos en la próxima función.



sábado, 7 de octubre de 2017

Kaurismäki: "Parezco un tipo frío, pero soy un sentimental"

Así se describe Aki Kaurismäki al referirse a su cine, protagonista del ciclo que dedicamos en el Cineclub YMCA.


Está claro que Aki Kaurismäki es un director de ideas fijas. Los ingredientes que lleva tres décadas usando para hacer su cine -humor impasible, deliciosos anacronismos visuales, desarmante sencillez narrativa y personajes que hacen cosas muy absurdas muy en serio- son los mismos que contiene su nueva película, por la que obtuvo el premio al mejor director en la pasada Berlinale. Segunda entrega de una trilogía sobre el drama de los inmigrantes, El otro lado de la esperanza convierte las tribulaciones de un refugiado en Helsinki en un canto a la solidaridad y la decencia.

- ¿Qué le impulsó a querer dedicar una trilogía al drama de los refugiados en Europa?
- Yo nunca he creído ser muy listo pero ahora, por culpa de los líderes políticos, me siento un idiota. Nací en Europa y fui educado como europeo, pero hoy me avergüenzo de ello. La democracia occidental ya no sigue las reglas básicas de la auténtica democracia. Hemos olvidado que los refugiados son gente que ama y necesita ser amada, que tiene una historia y unos sentimientos, y que sufre. Y sufre sobre todo a causa de nuestra indiferencia, y al trato inhumano que les damos.

- Tras situar El puerto (2011) en Francia, en la nueva película ha vuelto a Finlandia. ¿No es mejor allí el trato a los refugiados?
- Todo el mundo cree que los países nórdicos son un paraíso del bienestar, y eso es una patraña. En mi país actualmente a los inmigrantes se los trata como si fueran basura. Ojo, la gente de a pie es magnífica y se esfuerza para ayudarles, pero el Gobierno y los funcionarios hacen lo que pueden por evitar que entren o echarlos. Si mi Gobierno sigue así pienso quemar mi pasaporte finlandés.

- Se le suele considerar un director misántropo, pero en realidad su cine está lleno de humanismo. ¿Cómo se definiría usted?
- Parezco un tipo frío, pero soy un sentimental. Cuido mucho de los demás, aunque de mí mismo no cuide nada. Sin solidaridad nuestra vida está hueca. Yo llegué a pensar que mis películas podrían cambiar el mundo, o al menos cambiar Europa. Ahora me conformo con que cambien a tres o cuatro personas. En todo caso, quiero creer que la humanidad puede enderezar su rumbo a pesar de que hasta los perros tienen más bondad que nosotros.

- ¿Cómo?
- No veo otra solución para salir de este pozo de miseria que matar a esa minoría que posee toda la riqueza del mundo. Hay que exterminarlos, a los ricos y a los políticos que les lamen el culo. Ellos nos han llevado a esta situación en la que los valores humanitarios no valen nada. Si no lo hacemos, nos matarán ellos a nosotros.

- Suena usted apocalíptico.
- Nunca había sido tan pesimista como lo soy ahora. Supongo que tarde o temprano acabaré suicidándome. Después de todo, suicidarse es algo muy finlandés. Nuestro problema es que no tenemos suficientes horas de luz solar. Nos falta vitamina D, y eso nos deprime.

- La de los refugiados es la tercera trilogía de su carrera. ¿Por qué esa costumbre de agrupar su cine en tríos?
Porque soy un vago, y necesito hacer planes futuros para mantener la energía. Dicho esto, a lo mejor esta trilogía tendrá solo dos películas. Eso no lo ha hecho nadie nunca antes, ¿no? Sé que esto ya lo he dicho en el pasado, pero ahora va en serio: es posible que no haga más películas. He pasado demasiado tiempo haciendo cine, y estoy cansado. Prefiero pasar los días recogiendo setas. Al fin y al cabo, mis películas son una mierda.

- Nadie más parece compartir esa opinión.
- Como siempre digo, aunque la frase no es mía, en el mundo de los ciegos el tuerto es el rey.

- ¿No hay ninguna de sus películas que le guste?
- Algunas no me parecen odiosas, pero no he hecho ninguna que me pareciera satisfactoria. De lo contrario, me habría retirado justo después de hacerla. Y ahora ya llego tarde, porque estoy hecho una birria física y mentalmente. Aun así, si dentro de cinco años sigo vivo, es posible que haga otra película. Incluso puede que sea la comedia más optimista de toda mi carrera.

(Entrevista realizada por Nando Salvà)

jueves, 5 de octubre de 2017

Dostoievski en Helsinki

La ópera prima de Aki Kaurismäki, Crimen y castigo, basada en el clásico de Fiodor Dostoievski, fue la película que abrió el ciclo dedicado al director finlandés en el Cineclub YMCA.


miércoles, 4 de octubre de 2017

Retrato de Aki Kaurismäki: Humanista, romántico, nihilista y gran cinéfilo

A propósito del ciclo "Aki Kaurismäki x4".
El romanticismo estaba presente en su cine desde los comienzos, pero no siempre era fácil advertirlo, como sin duda lo es ahora.


En público, Aki Kaurismäki (Helsinki, 1957) se presenta como un tipo pesimista y desesperanzado, de respuestas cortas como tajos y un cigarrillo apagado, listo para ser encendido en cuanto llegue a un lugar donde le permitan fumar. Actualmente consume tres atados diarios. Se está cuidando: en una época fueron doce. ¿Muerte a crédito? Sería coherente: digno hijo del país europeo de más alta tasa de suicidios, Aki asegura que algún día lo hará. “Pero no todavía”. El otro exceso del menor de los hermanos Kaurismäki (el mayor es Mika, nacido en 1955) es el alcohol, claro. Hasta el punto de que aconsejan a quien tenga que hacerle una entrevista hacerlo antes de media tarde, porque a partir de esa hora empieza a tomar y no se sabe qué puede pasar. Como algunos de sus personajes. Aunque últimamente están más sobrios que en tiempos de Ariel (1988) o La vie de bohème (1992). ¿Será porque ahora tienen problemas más urgentes que atender?

Los problemas que ocupan a los protagonistas de los films más recientes del autor de Nubes pasajeras (1996) y El hombre sin pasado (2002) son los mismos que ocupan a Europa: la inmigración, y qué hacer con ella. Trasladado del continente al individuo, el sustantivo colectivo se singulariza, y “la inmigración” se convierte en “el inmigrante”, con el que el héroe europeo se cruza, tanto en la previa El puerto (Le Havre, 2011) como ahora en El otro lado de la esperanza, Oso de Plata al Mejor Director en la Berlinale de este año. A diferencia de Europa, que no sabe qué hacer o directamente devuelve a su país al inmigrante, el homo kaurismäkiano lo acoge. En El puerto, el limpiador de zapatos oculta al chico africano de las autoridades de Inmigración. En El otro lado de la esperanza (de aquí en adelante, EOLE), el ex vendedor de camisas y actual dueño de restorán da trabajo al refugiado sirio al que quieren mandar de vuelta a Alepo.

¿Solidaridad de clase? Aunque el personaje de André Wilms en El puerto se llamara Marcel Marx, Kaurismäki no es, que se sepa, marxista. Difícil que un nihilista lo sea. Aunque, ¿es el autor de La chica de la fábrica de fósforos (1990) tan nihilista como le gusta pregonar? “Cuando no queda esperanza, no hay razón para el pesimismo”, dictaminó recientemente, con un tono entre chino y nietzcheano. Sus primeras películas eran muy pesimistas, luctuosas incluso más allá del humor letal. La primera es una versión de Crimen y castigo (1983), que ya se sabe cómo termina. El mismo día en que cierra la mina donde trabajaba, el padre del protagonista de Ariel se suicida, y a él terminarán metiéndolo en prisión por defenderse de un atropello. Tras perder un embarazo, la solitaria heroína de La chica de la fábrica de fósforos (la gran Kati Outinen, que hace un cameo en EOLE) mata con veneno para ratas al tipo que la sedujo, y de paso a su madre y padrastro. Y así.

Sin embargo, desde Nubes pasajeras el cine de Aki se fue tornando –dicho esto con todas las reservas del caso– menos fúnebre, algo más luminoso. De tonos entre verdosos y grisáceos, en lugar de negros. En la película mencionada, la protagonista (otra vez Kati Outinen) logra superar la desocupación (en el cine de Kaurismäki hay más desocupados que en el cordón industrial de Buenos Aires), instalando su propio restorán, adonde lleva a trabajar a ex compañeros de trabajo. Las nubes son, como el título indica, pasajeras. Volviendo al tema de la solidaridad de clase, tal vez no se trate de un principio ideológico en el cine de Kaurismäki, pero sí de un hecho concreto. El amnésico, apaleado protagonista de El hombre sin pasado es acogido por una comunidad de gente que vive literalmente al margen de la ciudad. Y en El puerto y EOLE, como ya se dijo, los inmigrantes pobres reciben de parte de gente trabajadora una acogida que muchos países europeos no suelen darles.

Kaurismäki tal vez no sea marxista (¿alguien que no sea sociólogo, politólogo o filósofo lo es, hoy?), pero muy socialdemócrata tampoco parece. Un lustro atrás declaró al diario The Guardian que no veía otra salida para la humanidad que no fuera el terrorismo. “Hay que matar al uno por ciento”, estimó. Preguntado acerca de qué uno por ciento era ése, hizo precisiones. “La única manera de salir de la miseria es matar al uno por ciento que es propietario de todo. El uno por ciento que nos puso en la posición en la que la humanidad no tiene valor. Los ricos. Y los políticos que son sus marionetas.” ¿Humanismo sangriento? El humanismo le viene por vía Chaplin y se ve mitigado por el estoicismo keatoniano, dos de sus máximos ídolos cinematográficos, junto con Robert Bresson, Jean-Pierre Melville, Marcel Carné, Ernst Lubitsch y el cine negro en su conjunto. No olvidar que el Carlitos de Chaplin era un vagabundo, como algunos de los primeros héroes kaurismäkianos, solidario de inmigrantes pobres, niños huérfanos, inválidos y cieguitas. Todas figuras no tan disímiles de las que aparecen en el cine de Aki, que se pone así en riesgo de sensiblería. Es allí donde interviene el factor Keaton (y el ascetismo bressoniano, desde ya) para rescatarlo de esas aguas movedizas y reconducirlo por el camino de la sequedad, el gag, la precisión visual, la reducción al mínimo, el absurdo.

El romanticismo está presente en el cine de Aki desde los comienzos. Lo que pasa es que como coexistía con todo lo que se mencionó más arriba la gente se negaba a verlo. Como si el mundo de un autor tuviera que ser una calle de una sola mano, y no una autopista de infinitos carriles. Recuérdese que Sombras del paraíso (1986) cuenta la historia de amor proletario de una cajera de supermercado (Kati Outinen, quién si no) y el enorme Matti Pellonpää, con su carita de borrachín, haciendo de basurero. El derrumbe de la propia Outinen en La chica de la fábrica de fósforos se produce porque descubre que el hombre del que se había enamorado es un farsante. El hombre sin pasado se enamora de la militante del Ejército de Salvación que interpreta Outinen. En El puerto, Marcel Marx, además de ocuparse del chico africano cuida de su esposa (¡Outinen!), internada en un hospital con una enfermedad terminal, y le obsequia flores regularmente. Y en El otro lado de la esperanza… bueno, no, acá no tanto. “¿Cómo es que piensa suicidarse? ¡Usted es un romántico!”, trató de salvarlo el periodista de The Guardian durante la entrevista mencionada, después de hacerle confesar que a veintiséis años de su casamiento sigue enamorado de su esposa… y le regala flores. “Sí, sí”, le respondió un despectivo Kaurismäki. “Por eso el tiro no me lo voy a dar en la cabeza, sino en el corazón”.

Por Horacio Bernades
Diario Página/12, 3 de agosto de 2017

viernes, 29 de septiembre de 2017

Crimen y castigo

Primera función del ciclo "Aki Kaurismaki x4" en el Cineclub YMCA, con la proyección de su particular adaptación de la novela de Dostoievski. Será el miércoles 4 de octubre a las 20 horas en Reconquista 439, con entrada libre y gratuita.


- Función 158 - Miércoles 4 de octubre, 20 horas
CRIMEN Y CASTIGO

(Rikos ja rangaistus, Finlandia, 1983, color, 93 minutos)
Dirección: Aki Kaurismaki.
Elenco: Markku Toikka, Aino Seppo, Esko Nikkari, Hannu Lauri, Matti Pellonpää, Harri Marstio y Olli Tuominen.



Un ex-estudiante de derecho irrumpe en el apartamento de un hombre de negocios y lo mata aparentemente sin motivos. En ese momento llega Eeva y aconseja al asesino que escape.


A su manera, y llevándola a la Finlandia moderna, Aki Kaurismaki adapta la famosa novela de Fiodor Dostoievski. Un excelente ejemplo de cómo el cine se relaciona con la literatura, en la visión de uno de los directores más originales de la actualidad.

domingo, 24 de septiembre de 2017

Ciclo "Aki Kaurismäki x4"

En las próximas funciones proyectaremos en el Cineclub YMCA cuatro películas del finlandés Aki Kaurismäki, uno de los más importantes realizadores contemporáneos. Como siempre, con entrada libre en Reconquista 439.


Nacido en Orimattila, Finlandia, el 4 de abril de 1957, Aki Kaurismäki irrumpió a principios de los '80 , junto a su hermano Mika, en lo que se llamó "nuevo cine finlandés" para terminar siendo EL director de su país por excelencia, a fuerza de una filmografía sólida, original y de amplia resonancia internacional.

Se distinguió como un autor genuino y original con su primera película, Crimen y castigo (1983), una adaptación de Dostoyevski a la vida moderna, sin duda en deuda con Buñuel por lo despiadada y con Bresson por lo rigurosa, pero que introduce claramente un estilo que, con los filmes que la siguieron, se ha identificado como el de Aki Kaurismäki: minimalista, lacónico y ascético, pero también hondamente emocional y humorístico.


Sombras en el Paraíso (1986), la historia de amor de un conductor de camión de basura y una cajera de supermercado, fue el primer eslabón de la que sería conocida -junto con Ariel (1988) y La chica de la fábrica de fósforos (1990)- como su «trilogía proletaria», y mostró lo que quizás identifique como línea conductora toda su obra: historias de gente marginal con grandeza y orgullo, severas en su mirada crítica al mundo contemporáneo pero tiernas en el tratamiento de unos personajes que mantienen su dignidad por más dura que sea su lucha por la supervivencia. El crítico y estudioso Sakari Toiviainen identifica la «imaginación melodramática» como la fuerza aglutinante de los diversos elementos de estas obras, un «universo moral» con claras dicotomías, con virajes abruptos y composiciones en el relato, y por último con una música que juega un rol fundamental como vehículo de recuerdos y sentimientos sin expresar.

En síntesis, quizás pueda decirse que es la curiosa tensión entre el ascetismo y el melodrama lo que aporta la esencia del estilo y la originalidad de Aki Kaurismäki. Curiosamente, éstas son características que conectan su obra con la tradición cultural y sentimental del pueblo finlandés. Nosotros los finlandeses, la nación «que calla en dos idiomas» (B. Brecht), somos conocidos como un pueblo parco y de pocos gestos, aunque hondamente emocional por dentro y propensos al sentimentalismo. La autocomplaciencia inherente al sentimentalismo, sin embargo, es algo a lo que Kaurismäki nunca condesciende, lo que tal vez sea uno de los motivos por los que fue mucho más admirado en el extranjero que en su propio país, hasta su éxito más reciente.


La vena inaugurada por la «trilogía proletaria» continuó con dos películas filmadas en el extranjero y en otros idiomas, Yo contraté a un asesino a sueldo (1990) en Londres y en inglés, con el actor francés Jean-Pierre Léaud en el papel principal, y Vida de bohemio (1992), en París y en francés. El universo de estas historias, sin embargo, es indudablemente tan Kaurismäki con el de sus películas rodadas en Finlandia. Juha (1999) lleva el lenguaje melodramático al extremo: una película muda con banda sonora musical que termina en una despiadada tragedia. Nubes pasajeras (1996), por su parte, es el comienzo de una nueva trilogía, la de los indigentes, los desempleados, los sin techo, y tiene un final feliz. En un mundo donde cada día hay menos esperanza, el artista se siente obligado a ofrecer algo de ella en su universo de fantasía.

Pero además de estas películas existe otra línea en la obra de Aki Kaurismäki, quizás más difícil de definir. Son travesuras, hechas como regla sin guión, comedias irónicas en apariencia que presentan un costado audaz de la misma visión crítica de la sociedad, su indiferencia y su frialdad, que yace en toda su obra: Calamari Union (1985), Hamlet va en viaje de negocios (1987), Leningrad Cowboys Go America (1989) y Leningrad Cowboys Meet Moses (1994). Agárrate el pañuelo Tatiana (1994) es un caso un poco diferente, un retrato nostálgico de la Finlandia de los sesenta tal como vive en los recuerdos y la imaginación del director.

El hombre sin pasado (2002, proyectada el año pasado en el Cineclub YMCA) muestra algunas señales de síntesis. Segunda parte de la «trilogía pobre», la historia de un hombre que pierde la memoria y se encuentra a sí mismo tiene claramente mucho en común con los antiguos «melodramas ascéticos», pero sus personajes parecen tener más dimensiones, como si las travesuras de las comedias se hubieran alojado dentro de ellos. La dualidad del melodrama ha abierto camino a una visión de vida más compleja, sin que la emoción pierda nada de su fuerza. Los fantasmas de Buñuel y de Bresson dan la bienvenida a los de Yasujiro Ozu en la cohorte de ángeles guardianes de Aki Kaurismäki.

Gran Premio del Jurado y el Premio a la Mejor Interpretación Femenina del Festival de Cannes de 2002, y nominada al Óscar a la mejor Película de Lengua Extranjera en 2003, es su salto al gran público. En 2006 completa su trilogía pobre con Luces al atardecer, en donde hace explícito el sentimiento que los finlandeses tienen por el tango y abre y cierra con Carlos Gardel. En 2011 vuelve al ruedo con El puerto, ganadora del Premio FIPRESCI en Cannes, y en 2017 El otro lado de la esperanza, que le valió el Oso de Plata como mejor director en el festival de Berlín.

Emiliano Penelas, programador
FINFO 8/2002: "El cine contemporáneo finlandés"


- Función 158 - Miércoles 4 de octubre, 20 horas
CRIMEN Y CASTIGO

(Rikos ja rangaistus, Finlandia, 1983, color, 93 minutos)
Dirección: Aki Kaurismaki.
Elenco: Markku Toikka, Aino Seppo, Esko Nikkari, Hannu Lauri, Matti Pellonpää, Harri Marstio y Olli Tuominen.

Un ex-estudiante de derecho irrumpe en el apartamento de un hombre de negocios y lo mata aparentemente sin motivos. En ese momento llega Eeva y aconseja al asesino que escape.

A su manera, y llevándola a la Finlandia moderna, Aki Kaurismaki adapta la famosa novela de Fiodor Dostoievski. Un excelente ejemplo de cómo el cine se relaciona con la literatura, en la visión de uno de los directores más originales de la actualidad.


- Función 159 - Miércoles 18 de octubre, 20 horas
SOMBRAS EN EL PARAÍSO

(Varjoja paratiisissa, Finlandia, 1986, color, 76 minutos)
Dirección: Aki Kaurismäki
Elenco: Matti Pellonpää, Kati Outinen, Sakari Kuosmanen, Esko Nikkari, Kylli Köngäs, Pekka Laiho, Jukka-Pekka Palo, Svante Korkiakoski, Mari Rantasila

Nikander es un conductor de un camión de la basura, que una noche verá como su vida se complica al morirse su compañero de trabajo. Además, se enamora de Ilona, una cajera de un supermercado. Primera entrega de "La trilogía del proletariado" que se compone además de Ariel y La chica de la fábrica de fósforos.


- Función 160 - Miércoles 1 de noviembre, 20 horas
LA CHICA DE LA FÁBRICA DE FÓSFOROS

(Tulitikkutehtaan tyttö, Finlandia, Suecia, 1990, color, 79 minutos)
Dirección: Aki Kaurismäki.
Elenco: Kati Outinen, Elina Salo, Esko Nikkari, Vesa Vierikko, Silu Seppälä, Reijo Taipale.

Una joven solitaria hace un trabajo mecánico y rutinario en una fábrica de cerillas. Cuando llega a casa debe soportar a su perverso padrastro y la falta de cariño de su madre. Por las noches sale a bailar intentando divertirse y encontrar pareja, pero nunca tiene suerte.

"Atractiva película, quintaesencia de la habilidad de Kaurismäki para narrar relatos de calculada dureza, sobriedad interpretativa y siniestro sentido del humor" (Tomás Fdez. Valentí)


- Función 161 - Miércoles 15 de noviembre, 20 horas
LUCES AL ATARDECER

(Laitakaupungin valot, Finlandia, 2006, color, 80 minutos)
Dirección: Aki Kaurismäki

Elenco: Janne Hyytiäinen, Maria Järvenhelmi, Ilkka Koivula, Maria Heiskanen, Kati Outinen, Sergei Doudko, Andrei Gennadiev, Arturas Pozdniakovas, Matti Onnismaa, Sulevi Peltola, Antti Reini, Neka Haapanen, Santtu Karvonen, Sesa Lehto, Jukka Rautiainen, Jukka Salmi

Koistinen, un guardia de seguridad nocturno, recorre las calles buscando un lugar al sol, pero la indiferencia general destroza, una tras otra, sus modestas esperanzas. Un grupo de mafiosos, que se aprovecha de su sed de amor y de su profesión con la ayuda de una mujer fría y calculadora, organiza un robo del que se acusa sólo a Koistinen. Así, pierde su trabajo, su libertad y sus sueños.

jueves, 21 de septiembre de 2017