No habrá ninguno igual, no habrá ninguno. A cuarenta años de la muerte del cineasta inglés, al que denominar maestro es un acto de estricta justicia y no un mero lugar común, su legado para el cine y el mundo del siglo XXI son tan evidentes que no tiene mayor sentido argumentar acerca de su vigencia (s ólo él, con Vértigo, pudo terminar con el reinado de El ciudadano de Orson Welles en cuanta lista -de cierta relevancia- de mejores películas de la historia se hiciera ). Alfred Hitchcock fue uno de los pilares del arte que dominó el siglo XX, nada menos. El señor, cuyo perfil aún es inmediatamente reconocible por el público, murió el 29 de abril de 1980, pero había nacido en el 13 de agosto de 1899, quizás como para ser parte del siglo que inventó el cine y tantas otras cosas; un siglo de novedades enérgicas, tangibles, intrépidas. Hitchcock, el decimonónico por origen, haría honor a su marca de nacimiento y sería un inventor.
Ya existía de antes, claro, pero la leyenda -con bases reales- sobre el arte del cine del siglo XX debería decir que Hitchcock podría haber regenerado por sí solo la diversión si ésta se hubiera extinguido debido a algún funesto acontecimiento. De hecho, incluso en momentos como este, en el que se repite y se viraliza un lugar común que divide al cine -y a todo lo demás- en compartimentos estancos que se etiquetan en ocasiones como "pochoclero versus cine iraní", Hitchcock sigue siendo respetado y disfrutado , venerado como gran creador (de alto rango, digamos) al que a la vez no se le niega su capacidad de ser disfrutable. Es decir, sigue siendo entendido como un artista central del siglo XX al que uno se acerca para divertirse, y se reencuentra para divertirse aún más. Uno no se cansa de Hitchcock, ni se cansa con Hitchcock. Pero. ¿sabrá esta gente que usa términos como "pochoclero" y que denomina "cine iraní" a todo aquello que esté hablado en idiomas que no son inglés o castellano que Hitchcock es Hitchcock y que sabía ser Hitchcock y disfrazarse de Hitchcock para seguir siendo Hitchcock?
Hitchcock llegaba a públicos de lo más diversos, y atrapaba a grandes y chicos (quien esto escribe vio fascinado La ventana indiscreta en cine a los nueve años, nada casualmente una de las películas más vistas por los argentinos en cuarentena ), pero también a criminales y obsesionados, a oscuros y a obsesivos, a neuróticos y a obsesos, y no necesitaba volverse pueril ni apelar al mínimo común denominador para cumplir sus objetivos de seducción. Y no hacía guiños diferenciados para diversas edades ni estaba obligado a poner personajes de diversas etnias o minorías mayoritarias para hacer alguno de esos equilibrios que fueron desequilibrando y erosionando el poderío del cine.
Hitchcock conectaba tanto, y divertía tanto, y apasionaba tanto. porque apelaba a unos cuantos de los poderes más básicos del cine y a unas cuantas pulsiones poco edificantes de nuestra humanidad, que quizás también fuera la suya. Y lo hacía con mecanismos de tensión manejados con la malicia del artista en pleno uso de sus facultades; también las reflexivas, claro. Hitchcock fue uno de los directores con mayor claridad conceptual a la hora de analizar su propio cine. En términos de Oscar Wilde en El crítico como artista, Hitchcock era al mismo tiempo un creador y un crítico: un cineasta con autoconciencia, que hacía, en palabras de Wilde, "creación artística digna de ese nombre". Esto no solamente ha quedado documentado en cada película del maestro, sino también en uno de los máximos libros sobre cine que se han inventado en el mundo: El cine según Hitchcock , en el que François Truffaut charlaba con él; y este "él" debe ser entendido como Hitchcock y también como "el cine". Ese libro ha inventado, por su parte, a miles de cinéfilos, al inocular miles de cinefilias.
De él provienen citas tan fundamentales siempre -y hoy especialmente combativas, rebeldes, cruciales- como ésta: "cuanto más logrado sea el retrato del malo, más lograda será la película". Y para sostener esta idea, Hitchcock podía poner muchos ejemplos, pero solo con recordar una de sus películas es suficiente. En Psicosis (función 25 y 146 -en Súper 8- del Cineclub YMCA) jugaba perversa, eficaz, seductoramente con el punto de vista (moral) y, por mecanismos del cine -de su cine- nos ponía casi a alentar a Norman Bates (Anthony Perkins) para que se hundiera de una buena vez el auto con el cadáver de Marion Crane (Janet Leigh). Hitchcock era un gran perverso, alguien atraído por diversas oscuridades, fascinado por zonas atractivas, esquivas, erróneas; un ser humano que quería divertir y ser divertido, en las muchas acepciones de todo esto.
Psicosis es uno de esos legados evidentes de los que hablábamos al principio, tan evidentes que pasan a estar en peligro de absorción sin acercamiento genuino; es decir, para ser brutalmente breve: hoy en día hay mucha gente que sabe que las cortinas de las duchas pueden dar miedo, y saben que es de buen tono decir eso, pero que jamás vieron Psicosis . Incluso algunos justificarán su distancia con esa película fundamental, que este año cumple 60 años, porque "Ah no, es blanco y negro". Ya lo vimos en La idiocracia de Mike Judge: el cine que circula más en estos tiempos tiene que tener una gran campaña publicitaria, ser inmediatamente reconocible.
Eso también lo inventó Hitchcock ¿Qué cosa? Casi que el concepto de marketing cinematográfico. El señor Hitchcock impuso su propio perfil como marca gráfica inmediatamente reconocible, le puso esa marca a una serie de TV (Alfred Hitchcock presenta), a libros de misterio, y a sus propias películas y a los trailers. ¡Los trailers de Hitchcock! Humor, gracia, nonsense, creatividad, el viejo concepto de "gancho" en su forma más entrañable. Hitchcock vendía maravillas a bajo precio; eso era su cine, eso solía ser el cine. Por el precio de una entrada, la entrada a emociones inolvidables. Y para eso Hitchcock mentía, pensaba bromas, las afilaba y afinaba, algunas las contaba en El cine según Hitchcock. Hitchcock podía pararse en esas y en otras paradojas: mentía diciendo la verdad. Ese es su cine, ese era el cine que nos mantenía al borde de la butaca, nerviosos, anhelantes, al que queríamos volver y volver una vez más.
El inventor Hitchcock también inventó nuevas formas de contar en muchas de sus películas, y fue tan arriesgado que se dedicó a experimentar -esa otra forma de inventar algo- con el sonido en su última película muda y en su primera película sonora -que es la misma, Chantaje-, a extremar la duración de los planos en su primera experiencia en colores, a inventar la "auto remake" (El hombre que sabía demasiado), a inventar a James Bond sin necesidad de James Bond y con un actor ideal para hacer de James Bond (Cary Grant en Intriga internacional). a inventar la respiración con mascarillas en sets de rodaje a los que Donald Trump les había retirado el oxígeno... y a inventar el cameo y así inventarse como marca registrada. ¿Todo esto es verdad? Sí, claro, pero. ¿y si fueran invenciones? ¿y si no lo fueran? En las Coplas de ciego de Ezequiel Martínez Estrada puede leerse "A un matemático experto le respondió un ignorante: es verdad, pero no es cierto." Las bromas, el suspenso y el cine de grandes emociones -y también de las poco edificantes, de todo tamaño- deben seguir viviendo, para eso vivió -y murió, según dicen- Alfred Hitchcock.
Javier Porta Fouz
Diario La Nación, 29 de abril de 2020
Ya existía de antes, claro, pero la leyenda -con bases reales- sobre el arte del cine del siglo XX debería decir que Hitchcock podría haber regenerado por sí solo la diversión si ésta se hubiera extinguido debido a algún funesto acontecimiento. De hecho, incluso en momentos como este, en el que se repite y se viraliza un lugar común que divide al cine -y a todo lo demás- en compartimentos estancos que se etiquetan en ocasiones como "pochoclero versus cine iraní", Hitchcock sigue siendo respetado y disfrutado , venerado como gran creador (de alto rango, digamos) al que a la vez no se le niega su capacidad de ser disfrutable. Es decir, sigue siendo entendido como un artista central del siglo XX al que uno se acerca para divertirse, y se reencuentra para divertirse aún más. Uno no se cansa de Hitchcock, ni se cansa con Hitchcock. Pero. ¿sabrá esta gente que usa términos como "pochoclero" y que denomina "cine iraní" a todo aquello que esté hablado en idiomas que no son inglés o castellano que Hitchcock es Hitchcock y que sabía ser Hitchcock y disfrazarse de Hitchcock para seguir siendo Hitchcock?
Hitchcock llegaba a públicos de lo más diversos, y atrapaba a grandes y chicos (quien esto escribe vio fascinado La ventana indiscreta en cine a los nueve años, nada casualmente una de las películas más vistas por los argentinos en cuarentena ), pero también a criminales y obsesionados, a oscuros y a obsesivos, a neuróticos y a obsesos, y no necesitaba volverse pueril ni apelar al mínimo común denominador para cumplir sus objetivos de seducción. Y no hacía guiños diferenciados para diversas edades ni estaba obligado a poner personajes de diversas etnias o minorías mayoritarias para hacer alguno de esos equilibrios que fueron desequilibrando y erosionando el poderío del cine.
Hitchcock conectaba tanto, y divertía tanto, y apasionaba tanto. porque apelaba a unos cuantos de los poderes más básicos del cine y a unas cuantas pulsiones poco edificantes de nuestra humanidad, que quizás también fuera la suya. Y lo hacía con mecanismos de tensión manejados con la malicia del artista en pleno uso de sus facultades; también las reflexivas, claro. Hitchcock fue uno de los directores con mayor claridad conceptual a la hora de analizar su propio cine. En términos de Oscar Wilde en El crítico como artista, Hitchcock era al mismo tiempo un creador y un crítico: un cineasta con autoconciencia, que hacía, en palabras de Wilde, "creación artística digna de ese nombre". Esto no solamente ha quedado documentado en cada película del maestro, sino también en uno de los máximos libros sobre cine que se han inventado en el mundo: El cine según Hitchcock , en el que François Truffaut charlaba con él; y este "él" debe ser entendido como Hitchcock y también como "el cine". Ese libro ha inventado, por su parte, a miles de cinéfilos, al inocular miles de cinefilias.
De él provienen citas tan fundamentales siempre -y hoy especialmente combativas, rebeldes, cruciales- como ésta: "cuanto más logrado sea el retrato del malo, más lograda será la película". Y para sostener esta idea, Hitchcock podía poner muchos ejemplos, pero solo con recordar una de sus películas es suficiente. En Psicosis (función 25 y 146 -en Súper 8- del Cineclub YMCA) jugaba perversa, eficaz, seductoramente con el punto de vista (moral) y, por mecanismos del cine -de su cine- nos ponía casi a alentar a Norman Bates (Anthony Perkins) para que se hundiera de una buena vez el auto con el cadáver de Marion Crane (Janet Leigh). Hitchcock era un gran perverso, alguien atraído por diversas oscuridades, fascinado por zonas atractivas, esquivas, erróneas; un ser humano que quería divertir y ser divertido, en las muchas acepciones de todo esto.
Hitchcock promocionando su film Vértigo
Eso también lo inventó Hitchcock ¿Qué cosa? Casi que el concepto de marketing cinematográfico. El señor Hitchcock impuso su propio perfil como marca gráfica inmediatamente reconocible, le puso esa marca a una serie de TV (Alfred Hitchcock presenta), a libros de misterio, y a sus propias películas y a los trailers. ¡Los trailers de Hitchcock! Humor, gracia, nonsense, creatividad, el viejo concepto de "gancho" en su forma más entrañable. Hitchcock vendía maravillas a bajo precio; eso era su cine, eso solía ser el cine. Por el precio de una entrada, la entrada a emociones inolvidables. Y para eso Hitchcock mentía, pensaba bromas, las afilaba y afinaba, algunas las contaba en El cine según Hitchcock. Hitchcock podía pararse en esas y en otras paradojas: mentía diciendo la verdad. Ese es su cine, ese era el cine que nos mantenía al borde de la butaca, nerviosos, anhelantes, al que queríamos volver y volver una vez más.
El inventor Hitchcock también inventó nuevas formas de contar en muchas de sus películas, y fue tan arriesgado que se dedicó a experimentar -esa otra forma de inventar algo- con el sonido en su última película muda y en su primera película sonora -que es la misma, Chantaje-, a extremar la duración de los planos en su primera experiencia en colores, a inventar la "auto remake" (El hombre que sabía demasiado), a inventar a James Bond sin necesidad de James Bond y con un actor ideal para hacer de James Bond (Cary Grant en Intriga internacional). a inventar la respiración con mascarillas en sets de rodaje a los que Donald Trump les había retirado el oxígeno... y a inventar el cameo y así inventarse como marca registrada. ¿Todo esto es verdad? Sí, claro, pero. ¿y si fueran invenciones? ¿y si no lo fueran? En las Coplas de ciego de Ezequiel Martínez Estrada puede leerse "A un matemático experto le respondió un ignorante: es verdad, pero no es cierto." Las bromas, el suspenso y el cine de grandes emociones -y también de las poco edificantes, de todo tamaño- deben seguir viviendo, para eso vivió -y murió, según dicen- Alfred Hitchcock.
Javier Porta Fouz
Diario La Nación, 29 de abril de 2020
El Cineclub YMCA sigue en cuarentena, pero les ofrecemos otra opción para ver cine en sin salir de sus casas, con el programa que cada noche ofrece Kinoclub, en vivo y on line.
En medio de la pandemia por coronavirus, con la gente en sus casas en medio de la cuarentena, y por supuesto sin cines, el Kinoclub, que ha colaborado con su filmoteca a muchas funciones realizadas en el Cineclub YMCA, se encuentra proyectando en fílmico con música en vivo cada noche.
Las funciones se realizan alrededor de las 20 horas de Buenos Aires en la cuenta de Instagram del Kinoclub y la de Eugenia Limeses, la pianista que también tocó en nuestra última función de 2019.
Además de las veladas en vivo, podrán volver a ver algunos de las más de treinta funciones ya programadas en www.kinoclubargentina.blogspot.com
Emiliano Penelas
Programador
En medio de la pandemia por coronavirus, con la gente en sus casas en medio de la cuarentena, y por supuesto sin cines, el Kinoclub, que ha colaborado con su filmoteca a muchas funciones realizadas en el Cineclub YMCA, se encuentra proyectando en fílmico con música en vivo cada noche.
Las funciones se realizan alrededor de las 20 horas de Buenos Aires en la cuenta de Instagram del Kinoclub y la de Eugenia Limeses, la pianista que también tocó en nuestra última función de 2019.
Además de las veladas en vivo, podrán volver a ver algunos de las más de treinta funciones ya programadas en www.kinoclubargentina.blogspot.com
Emiliano Penelas
Programador
A falta de funciones, reproducimos una nota publicada por el diario La Nación sobre Alfred Hitchcock, quien abre cada nueva temporada del Cineclub YMCA.
Una taza de café. Una llave. Un anillo. Una melodía. Una caja de fósforos. Objetos cotidianos que no parecen contener en sí mismos una amenaza. Y, sin embargo, en las películas de Alfred Hitchcock pueden ser peligrosísimos. Mortales.
Al director británico se lo conoce como el maestro del suspenso porque nadie como él consiguió mantener al público absorto frente a la pantalla y al borde de su asiento, concentrado en una taza de café amenazante o un anillo que puede ser la prueba de un asesinato. Hitchcock filmaba considerando siempre la reacción del público y usaba la puesta en escena para dirigir la atención de los espectadores a ciertos detalles, que contribuían a generar las sensaciones que deseaba: la emoción del suspenso, pero también la del romance.
Para quienes lo conozcan como el director de Psicosis (función 25 y 146 -en Súper 8- del Cineclub YMCA), tal vez sea difícil pensar en Hitchcock como especialista del romance en la pantalla pero varias de sus películas prueban que lo es. Junto con el suspenso y un sentido del humor irónico, el amor y el sexo (solo insinuado, como corresponde a la época en que se desarrolló la mayor parte de su filmografía) completan los pilares en los que se apoya la obra del director, que utiliza las mismas armas de manipulación del público para el suspenso y para el romance.
En estos días de permanecer en casa y en que las horas se hacen más largas, ver una película de Hitchcock permite olvidarse por un rato de todo lo que está sucediendo para entregarse a las sensaciones que el director preparó con cuidado para su público.
Psicosis y Vértigo (función 1 del Cineclub YMCA) son dos grandes obras que siempre vale la pena ver (ambas están disponibles en Qubit, que tiene 24 de sus títulos, y Apple TV ). Pero aquí van algunas recomendaciones disponibles en streaming que muestran la faceta de Hitchcock más lúdica y romántica y que prueban que es el maestro del suspenso y también del romance.
La ventana indiscreta, disponible en Qubit, Apple TV y YouTube
Viviendo una cuarentena, es más fácil que nunca identificarse con el protagonista de La ventana indiscreta , interpretado por James Stewart . L.B. "Jeff" Jefferies es un fotógrafo confinado a su departamento neoyorquino tras haber sufrido un accidente y quebrarse una pierna. Al hombre, acostumbrado a viajar por el mundo capturando situaciones emocionantes con su cámara, no le queda más que quedarse en su silla de ruedas y mirar por la ventana lo que hacen sus vecinos. En cada una de las ventanas hay una historia: la de una bailarina, la de un músico aficionado al alcohol, la de una pareja que duerme en el balcón para soportar mejor el calor, y la de una mujer solitaria. Pero lo que Jeff descubre en una ventana despierta su interés y le siembra una sospecha: uno de sus vecinos ha asesinado a su mujer. Sin salir de su casa, el fotógrafo se propone resolver el misterio, con la ayuda de su novia Lisa, una modelo tan hermosa como lo era la actriz que la interpreta, Grace Kelly.
El suspenso en La ventana indiscreta no está sólo en la resolución del enigma sino también sobre qué sucederá con el romance entre los protagonistas. Al comienzo de la película, Jeff es reacio a casarse con Lisa. Mientras el fotógrafo mira por la ventana en busca de indicios sobre el supuesto asesinato se encuentra con un muestrario de distintos tipos de situaciones amorosas: los vecinos solteros, en distintos estados de soledad, y los casados, que van desde un flamante matrimonio entregado a la pasión hasta uno que parece haber terminado con un crimen.
La ventana indiscreta se puede ver mil veces y en cada una de ellas concentrarse en un distinto aspecto del film, mucho más allá de los detalles de la trama y su humor inteligente. La reflexión sobre la relación entre el voyeur en la ficción y el espectador voyeur; las distintas ideas sobre el matrimonio; la fascinación que ejerce la puesta en escena en un decorado tan peculiar como el que fue creado para la ocasión; o tan solo admirar los elegantes vestidos que luce Grace Kelly. Lo que no cambia es la ansiedad que genera la secuencia del anillo de bodas (mejor no entrar en spoilers ), ni el deseo de que Jeff y Lisa sean felices y aventureros para siempre. También se emitirá HBO Mundi, en la trasnoche del sábado, a las 4.15.
Para atrapar al ladrón (función 146, proyectada en Súper 8), disponible en Qubit, Apple TV y YouTube
Poco antes de convertirse en princesa de Mónaco, Grace Kelly paseó por la Costa Azul junto con Cary Grant en esta película que es un ejemplo de cómo Hitchcock puede hacer un entretenimiento liviano, que le guiña el ojo al espectador y, a su vez, convertirlo una verdadera obra de arte.
Todo es glamoroso en Para atrapar al ladrón , que tiene como protagonista a John Robie, interpretado por Grant, un ladrón de guante blanco conocido como "El gato", por su método para entrar en mansiones de millonarios y robar sus joyas. Retirado de la actividad criminal, se ve obligado a probar su inocencia cuando alguien comienza a robar imitando su estilo para incriminarlo. Mientras intenta desenmascarar al verdadero ladrón, Robie conoce a la heredera norteamericana Frances Stevens, encarnada por Kelly, quien se divierte tentándolo con sus carísimas joyas y lo enamora con otros atributos (recientemente, Telefe adaptó parte de la trama para una serie).
Tal vez la pareja más sexy de la filmografía de Hitchcock, Grant y Kelly se sacan chispas en la pantalla, mientras el director encuentra formas creativas de que su seducción le escape a las reglas del código Hays (que regulaba lo que se podía mostrar y lo que no en las películas de los estudios de Hollywood). Una escena nocturna, con la luz de la luna y fuegos artificiales iluminando un beso entre los protagonistas, es de las más románticas de la historia del cine. Aunque tratándose de Hitchcock, por supuesto que el peligro los está acechando. También se verá por Fox Classics, el sábado, a las 20.12.
Tuyo es mi corazón, disponible en Qubit
Más dramática que La ventana indiscreta y Para atrapar al ladrón , aunque no exenta de toques de humor irónico, esta película combina una trama de espías con un romance complicado.
Ingrid Bergman , otra actriz que brilló en la filmografía de Hitchcock, encarna a la hija de un espía alemán que es reclutada por la inteligencia norteamericana para acercarse a un grupo de nazis radicado en Río de Janeiro. El incipiente romance entre ella y su contacto en inteligencia, el agente interpretado por Cary Grant, se complica cuando las órdenes para la mujer incluyen un acercamiento aún más íntimo al líder del grupo (encarnado por Claude Rains, el capitán Renault de Casablanca).
El melodrama está presente en los impedimentos de los enamorados que tienen que ver con la desconfianza y el orgullo, además del deber patriótico a cumplir y la intervención de una de las suegras más malvadas de la historia del cine. Hitchcock, basándose en el guión escrito por el legendario Ben Hecht, maneja al melodrama tan bien como el suspenso, exacerbando las ansiedades de las que se alimenta cada uno de estos géneros. El director crea secuencias de alta tensión alrededor de objetos como tazas de café, botellas de champagne y llaves. Con el mismo talento y ojo para el detalle ofrece perfectas escenas de romance, como aquella en un balcón, en la que Grant y Bergman se dan besos cortitos para cumplir con las normas de recato impuestas a los films de la época pero los repiten tantas veces que terminan transgrediéndolas.
La dama desaparece (función 163), disponible en Amazon Prime Video
Una de las últimas películas del período británico de Hitchcock antes de desembarcar en Hollywood, La dama desaparece muestra muchas de las características de la futura obra del director.
Lúdica y centrada casi en un solo escenario, la película gira en torno a una joven heredera británica, interpretada por Margaret Lockwood, que entabla conversación con una simpática señora mayor que viaja en el mismo tren que ella, rumbo a Londres. Pero luego de una siesta, la joven se despierta y no encuentra a la señora. Todos los que la rodean insisten en que la señora nunca estuvo allí hasta que un joven músico, interpretado por Michael Redgrave, la ayuda en la búsqueda.
El tren como escenario del misterio es una constante en las películas de Hitchcock, quien toma los viajes como un contexto ideal para las aventuras a las que somete a sus protagonistas. También es una obsesión del director tener como protagonista a un personaje que no consigue que le crean y que es víctima de personas que juegan con su psiquis. Y se suma la importancia de la música en la trama, como clave para resolver un misterio.
La dinámica entre los protagonistas es digna de las comedias screwball (alocadas) de la época, con una mujer inteligente y decidida y un hombre encantado con esas cualidades. En especial recuerda a Lo que sucedió aquella noche , de Frank Capra, trabajando sobre la noción del amor como aventura, típica de la screwball. Aquí el joven Hitchcock ensaya esa idea que sobrevuela a varias de sus películas más románticas, antes de que su visión de las relaciones amorosas se tornara más compleja y oscura (como sucede en Vértigo y Marnie, por ejemplo).
Intriga internacional (función 39), disponible en Qubit, Apple TV y YouTube
Otra de las películas más famosas de Hitchcock con un protagonista enredado en un conflicto de identidad equivocada y un viaje en tren como parte esencial de la trama. Cary Grant, más Cary Grant que nunca, es Roger Thornhill, un elegante publicitario que es confundido con un agente de inteligencia por una organización de espías. Cada paso que da Thornhill complica más su situación, incluido un encuentro romántico con una hermosa joven, encarnada por Eva Marie Saint (otra de las rubias que ocuparon el lugar que Grace Kelly dejó vacante).
El humor expresado a través del personaje de Grant y su peculiar situación es un condimento que resalta lo emocionante que resulta el film, repleto de escenas que tienen al espectador con el corazón en la boca. Incluidos, por supuesto, un impactante final en el monte Rushmore y una de las más famosas secuencias de acción de la historia del cine, que implica a Grant y un avión fumigador.
También el humor es parte de la trama romántica, expresado en diálogos que juegan con el doble sentido y con insinuaciones sexuales que son menos sutiles que en las películas anteriores de Hitchcock (acorde a los cambios de la época, ya que estamos en 1959).
Para los aficionados a la arquitectura, entre los magníficos escenarios y locaciones del film, que incluye al edificio de las Naciones Unidas en Nueva York, se destaca una casa modernista en la que sucede buena parte de la acción del último tramo de la película. Diseñada siguiendo el estilo del reconocido arquitecto Frank Lloyd Wright, vale la pena volver a ver la escena una vez terminada la película para poder admirar, sin la ansiedad de la espera del desenlace, la belleza de la magnífica casa. Claro que como suele suceder con Hollywood y más aún con un maestro del engaño como Hitchcock, esa joya arquitectónica no es más que un decorado fabricado para la ocasión.
Por María Fernanda Mugica
Diario La Nación, 2 de abril de 2020
Una taza de café. Una llave. Un anillo. Una melodía. Una caja de fósforos. Objetos cotidianos que no parecen contener en sí mismos una amenaza. Y, sin embargo, en las películas de Alfred Hitchcock pueden ser peligrosísimos. Mortales.
Al director británico se lo conoce como el maestro del suspenso porque nadie como él consiguió mantener al público absorto frente a la pantalla y al borde de su asiento, concentrado en una taza de café amenazante o un anillo que puede ser la prueba de un asesinato. Hitchcock filmaba considerando siempre la reacción del público y usaba la puesta en escena para dirigir la atención de los espectadores a ciertos detalles, que contribuían a generar las sensaciones que deseaba: la emoción del suspenso, pero también la del romance.
Para quienes lo conozcan como el director de Psicosis (función 25 y 146 -en Súper 8- del Cineclub YMCA), tal vez sea difícil pensar en Hitchcock como especialista del romance en la pantalla pero varias de sus películas prueban que lo es. Junto con el suspenso y un sentido del humor irónico, el amor y el sexo (solo insinuado, como corresponde a la época en que se desarrolló la mayor parte de su filmografía) completan los pilares en los que se apoya la obra del director, que utiliza las mismas armas de manipulación del público para el suspenso y para el romance.
En estos días de permanecer en casa y en que las horas se hacen más largas, ver una película de Hitchcock permite olvidarse por un rato de todo lo que está sucediendo para entregarse a las sensaciones que el director preparó con cuidado para su público.
Psicosis y Vértigo (función 1 del Cineclub YMCA) son dos grandes obras que siempre vale la pena ver (ambas están disponibles en Qubit, que tiene 24 de sus títulos, y Apple TV ). Pero aquí van algunas recomendaciones disponibles en streaming que muestran la faceta de Hitchcock más lúdica y romántica y que prueban que es el maestro del suspenso y también del romance.
La ventana indiscreta, disponible en Qubit, Apple TV y YouTube
Viviendo una cuarentena, es más fácil que nunca identificarse con el protagonista de La ventana indiscreta , interpretado por James Stewart . L.B. "Jeff" Jefferies es un fotógrafo confinado a su departamento neoyorquino tras haber sufrido un accidente y quebrarse una pierna. Al hombre, acostumbrado a viajar por el mundo capturando situaciones emocionantes con su cámara, no le queda más que quedarse en su silla de ruedas y mirar por la ventana lo que hacen sus vecinos. En cada una de las ventanas hay una historia: la de una bailarina, la de un músico aficionado al alcohol, la de una pareja que duerme en el balcón para soportar mejor el calor, y la de una mujer solitaria. Pero lo que Jeff descubre en una ventana despierta su interés y le siembra una sospecha: uno de sus vecinos ha asesinado a su mujer. Sin salir de su casa, el fotógrafo se propone resolver el misterio, con la ayuda de su novia Lisa, una modelo tan hermosa como lo era la actriz que la interpreta, Grace Kelly.
El suspenso en La ventana indiscreta no está sólo en la resolución del enigma sino también sobre qué sucederá con el romance entre los protagonistas. Al comienzo de la película, Jeff es reacio a casarse con Lisa. Mientras el fotógrafo mira por la ventana en busca de indicios sobre el supuesto asesinato se encuentra con un muestrario de distintos tipos de situaciones amorosas: los vecinos solteros, en distintos estados de soledad, y los casados, que van desde un flamante matrimonio entregado a la pasión hasta uno que parece haber terminado con un crimen.
La ventana indiscreta se puede ver mil veces y en cada una de ellas concentrarse en un distinto aspecto del film, mucho más allá de los detalles de la trama y su humor inteligente. La reflexión sobre la relación entre el voyeur en la ficción y el espectador voyeur; las distintas ideas sobre el matrimonio; la fascinación que ejerce la puesta en escena en un decorado tan peculiar como el que fue creado para la ocasión; o tan solo admirar los elegantes vestidos que luce Grace Kelly. Lo que no cambia es la ansiedad que genera la secuencia del anillo de bodas (mejor no entrar en spoilers ), ni el deseo de que Jeff y Lisa sean felices y aventureros para siempre. También se emitirá HBO Mundi, en la trasnoche del sábado, a las 4.15.
Para atrapar al ladrón (función 146, proyectada en Súper 8), disponible en Qubit, Apple TV y YouTube
Poco antes de convertirse en princesa de Mónaco, Grace Kelly paseó por la Costa Azul junto con Cary Grant en esta película que es un ejemplo de cómo Hitchcock puede hacer un entretenimiento liviano, que le guiña el ojo al espectador y, a su vez, convertirlo una verdadera obra de arte.
Todo es glamoroso en Para atrapar al ladrón , que tiene como protagonista a John Robie, interpretado por Grant, un ladrón de guante blanco conocido como "El gato", por su método para entrar en mansiones de millonarios y robar sus joyas. Retirado de la actividad criminal, se ve obligado a probar su inocencia cuando alguien comienza a robar imitando su estilo para incriminarlo. Mientras intenta desenmascarar al verdadero ladrón, Robie conoce a la heredera norteamericana Frances Stevens, encarnada por Kelly, quien se divierte tentándolo con sus carísimas joyas y lo enamora con otros atributos (recientemente, Telefe adaptó parte de la trama para una serie).
Tal vez la pareja más sexy de la filmografía de Hitchcock, Grant y Kelly se sacan chispas en la pantalla, mientras el director encuentra formas creativas de que su seducción le escape a las reglas del código Hays (que regulaba lo que se podía mostrar y lo que no en las películas de los estudios de Hollywood). Una escena nocturna, con la luz de la luna y fuegos artificiales iluminando un beso entre los protagonistas, es de las más románticas de la historia del cine. Aunque tratándose de Hitchcock, por supuesto que el peligro los está acechando. También se verá por Fox Classics, el sábado, a las 20.12.
Tuyo es mi corazón, disponible en Qubit
Más dramática que La ventana indiscreta y Para atrapar al ladrón , aunque no exenta de toques de humor irónico, esta película combina una trama de espías con un romance complicado.
Ingrid Bergman , otra actriz que brilló en la filmografía de Hitchcock, encarna a la hija de un espía alemán que es reclutada por la inteligencia norteamericana para acercarse a un grupo de nazis radicado en Río de Janeiro. El incipiente romance entre ella y su contacto en inteligencia, el agente interpretado por Cary Grant, se complica cuando las órdenes para la mujer incluyen un acercamiento aún más íntimo al líder del grupo (encarnado por Claude Rains, el capitán Renault de Casablanca).
El melodrama está presente en los impedimentos de los enamorados que tienen que ver con la desconfianza y el orgullo, además del deber patriótico a cumplir y la intervención de una de las suegras más malvadas de la historia del cine. Hitchcock, basándose en el guión escrito por el legendario Ben Hecht, maneja al melodrama tan bien como el suspenso, exacerbando las ansiedades de las que se alimenta cada uno de estos géneros. El director crea secuencias de alta tensión alrededor de objetos como tazas de café, botellas de champagne y llaves. Con el mismo talento y ojo para el detalle ofrece perfectas escenas de romance, como aquella en un balcón, en la que Grant y Bergman se dan besos cortitos para cumplir con las normas de recato impuestas a los films de la época pero los repiten tantas veces que terminan transgrediéndolas.
La dama desaparece (función 163), disponible en Amazon Prime Video
Una de las últimas películas del período británico de Hitchcock antes de desembarcar en Hollywood, La dama desaparece muestra muchas de las características de la futura obra del director.
Lúdica y centrada casi en un solo escenario, la película gira en torno a una joven heredera británica, interpretada por Margaret Lockwood, que entabla conversación con una simpática señora mayor que viaja en el mismo tren que ella, rumbo a Londres. Pero luego de una siesta, la joven se despierta y no encuentra a la señora. Todos los que la rodean insisten en que la señora nunca estuvo allí hasta que un joven músico, interpretado por Michael Redgrave, la ayuda en la búsqueda.
El tren como escenario del misterio es una constante en las películas de Hitchcock, quien toma los viajes como un contexto ideal para las aventuras a las que somete a sus protagonistas. También es una obsesión del director tener como protagonista a un personaje que no consigue que le crean y que es víctima de personas que juegan con su psiquis. Y se suma la importancia de la música en la trama, como clave para resolver un misterio.
La dinámica entre los protagonistas es digna de las comedias screwball (alocadas) de la época, con una mujer inteligente y decidida y un hombre encantado con esas cualidades. En especial recuerda a Lo que sucedió aquella noche , de Frank Capra, trabajando sobre la noción del amor como aventura, típica de la screwball. Aquí el joven Hitchcock ensaya esa idea que sobrevuela a varias de sus películas más románticas, antes de que su visión de las relaciones amorosas se tornara más compleja y oscura (como sucede en Vértigo y Marnie, por ejemplo).
Intriga internacional (función 39), disponible en Qubit, Apple TV y YouTube
Otra de las películas más famosas de Hitchcock con un protagonista enredado en un conflicto de identidad equivocada y un viaje en tren como parte esencial de la trama. Cary Grant, más Cary Grant que nunca, es Roger Thornhill, un elegante publicitario que es confundido con un agente de inteligencia por una organización de espías. Cada paso que da Thornhill complica más su situación, incluido un encuentro romántico con una hermosa joven, encarnada por Eva Marie Saint (otra de las rubias que ocuparon el lugar que Grace Kelly dejó vacante).
El humor expresado a través del personaje de Grant y su peculiar situación es un condimento que resalta lo emocionante que resulta el film, repleto de escenas que tienen al espectador con el corazón en la boca. Incluidos, por supuesto, un impactante final en el monte Rushmore y una de las más famosas secuencias de acción de la historia del cine, que implica a Grant y un avión fumigador.
También el humor es parte de la trama romántica, expresado en diálogos que juegan con el doble sentido y con insinuaciones sexuales que son menos sutiles que en las películas anteriores de Hitchcock (acorde a los cambios de la época, ya que estamos en 1959).
Para los aficionados a la arquitectura, entre los magníficos escenarios y locaciones del film, que incluye al edificio de las Naciones Unidas en Nueva York, se destaca una casa modernista en la que sucede buena parte de la acción del último tramo de la película. Diseñada siguiendo el estilo del reconocido arquitecto Frank Lloyd Wright, vale la pena volver a ver la escena una vez terminada la película para poder admirar, sin la ansiedad de la espera del desenlace, la belleza de la magnífica casa. Claro que como suele suceder con Hollywood y más aún con un maestro del engaño como Hitchcock, esa joya arquitectónica no es más que un decorado fabricado para la ocasión.
Por María Fernanda Mugica
Diario La Nación, 2 de abril de 2020
En medio de la pandemia por el Coronavirus Covid-19, y en el marco de la campaña "Yo me quedo en casa" como una forma de prevención de contagios, la función de apertura de la Temporada 2020 del Cineclub YMCA fue postergada, por el momento sin fecha.
Esperamos que sepan comprender la situación y deseamos que todo se solucione lo más pronto posible. Seguimos en contacto.
Esperamos que sepan comprender la situación y deseamos que todo se solucione lo más pronto posible. Seguimos en contacto.
Estimadas/os Asociadas/os:
Como hemos informado la semana pasada, desde la aparición del nuevo coronavirus (covid-19) se han venido siguiendo todas las recomendaciones de las autoridades sanitarias para contribuir a moderar el impacto en la población.
Entre las medidas tomadas se pueden mencionar: el refuerzo de la higiene y frecuencia de limpieza y desinfección de superficies -especialmente las de contacto permanente-, el aumento del tiempo de ventilación de los ambientes, la colocación de pautas de profilaxis en las sedes y su envío por medios electrónicos y la información al equipo de trabajo de medidas especiales de prevención para cumplir su tarea. Los colegios YMCA y el Instituto Universitario YMCA suspendieron las clases. En las sedes donde se realizan actividades físicas se limitó la participación a no más de 10 personas simultáneamente en las clases, en los vestuarios se otorgaron los lockers dejando al menos un metro entre uno y otro, se distribuyeron dispensers de antibacterial en los espacios de concurrencia y se suspendieron las actividades con niños, niñas y adolescentes hasta el 31 de marzo.
Actualmente, ante la recomendación emanada de las autoridades sanitarias de sostener el mayor aislamiento que sea posible, a los efectos de disminuir la circulación del virus, se ha decidido cerrar las instalaciones de todas las sedes de la YMCA/Asociación Cristiana de Jóvenes en Argentina del 18 al 31 de marzo inclusive.
Como contribución a que los/las asociados/as que permanecen en sus hogares no interrumpan la práctica de la actividad física hemos subido al sitio web una serie de videos a modo de guía y orientación que permitirá realizar las actividades en las viviendas. También se incorporó un formulario de consulta directa con el plantel docente por si se necesita asesoramiento concreto. El stock de videos se irá actualizando progresivamente.
La YMCA desea llevar a los hogares un recurso adicional para hacer más llevadero el tiempo de espera y aislamiento y cooperar así con el cuidado de la salud en términos personales y colectivos.
La salud de la comunidad la cuidamos entre todos.
Eduardo Ibichian
Presidente
Eduardo Spósito
Secretario
Eduardo Rodríguez
Secretario General
Como hemos informado la semana pasada, desde la aparición del nuevo coronavirus (covid-19) se han venido siguiendo todas las recomendaciones de las autoridades sanitarias para contribuir a moderar el impacto en la población.
Entre las medidas tomadas se pueden mencionar: el refuerzo de la higiene y frecuencia de limpieza y desinfección de superficies -especialmente las de contacto permanente-, el aumento del tiempo de ventilación de los ambientes, la colocación de pautas de profilaxis en las sedes y su envío por medios electrónicos y la información al equipo de trabajo de medidas especiales de prevención para cumplir su tarea. Los colegios YMCA y el Instituto Universitario YMCA suspendieron las clases. En las sedes donde se realizan actividades físicas se limitó la participación a no más de 10 personas simultáneamente en las clases, en los vestuarios se otorgaron los lockers dejando al menos un metro entre uno y otro, se distribuyeron dispensers de antibacterial en los espacios de concurrencia y se suspendieron las actividades con niños, niñas y adolescentes hasta el 31 de marzo.
Actualmente, ante la recomendación emanada de las autoridades sanitarias de sostener el mayor aislamiento que sea posible, a los efectos de disminuir la circulación del virus, se ha decidido cerrar las instalaciones de todas las sedes de la YMCA/Asociación Cristiana de Jóvenes en Argentina del 18 al 31 de marzo inclusive.
Como contribución a que los/las asociados/as que permanecen en sus hogares no interrumpan la práctica de la actividad física hemos subido al sitio web una serie de videos a modo de guía y orientación que permitirá realizar las actividades en las viviendas. También se incorporó un formulario de consulta directa con el plantel docente por si se necesita asesoramiento concreto. El stock de videos se irá actualizando progresivamente.
La YMCA desea llevar a los hogares un recurso adicional para hacer más llevadero el tiempo de espera y aislamiento y cooperar así con el cuidado de la salud en términos personales y colectivos.
La salud de la comunidad la cuidamos entre todos.
Eduardo Ibichian
Presidente
Eduardo Spósito
Secretario
Eduardo Rodríguez
Secretario General
La YMCA/Asociación Cristiana de Jóvenes informa que desde la aparición del nuevo coronavirus (covid-19) se estan siguiendo las recomendaciones de las autoridades sanitarias para contribuir a moderar el impacto en la población.
Ante la declaración del estado de pandemia por parte de la Organización Mundial de la Salud, se recomienda mantener la serenidad, evitar hacer circular información errónea o parcial y al contrario, difundir aquella proveniente de fuentes calificadas como los ministerios de salud, nacional o provinciales. VER AQUÍ.
La institución ha tomado las medidas sugeridas para ofrecer espacios confiables. Entre otras: se ha reforzado la higiene y frecuencia de limpieza y desinfección de superficies, especialmente aquellas de contacto permanente, se aumentó la ventilación de los ambientes, se ofrecieron pautas de profilaxis en las sedes y por medios electrónicos, se informó al equipo de trabajo sobre las medidas especiales de prevención para cumplir su tarea, etc. Se continuarán observando rigurosamente las indicaciones y protocolos que se reciban de las autoridades sanitarias y educativas competentes.
Se espera un alto grado de responsabilidad individual por parte de los integrantes de la amplia comunidad YMCA. Es muy importante respetar las medidas preventivas de público conocimiento (higiene de manos, de vias respiratorias, etc.) También informar de manera rápida y efectiva ante una confirmación de portación del virus; no concurrir a las sedes si se presentan síntomas o si se ha regresado al país desde zonas de riesgo, actuales o que se definan en el futuro. Tan importante como las medidas epidemiológicas son aquellas relacionadas al respeto y cuidado de la intimidad de los miembros de la comunidad, se recomienda evitar la circulación de rumores o versiones sin fundamento, especialmente en las redes sociales y aun más cuando se trate de niños, niñas o adolescentes.
http://www.ymca.org.ar/index.php/component/sppagebuilder/909-prevencion-coronavirus
Ante la declaración del estado de pandemia por parte de la Organización Mundial de la Salud, se recomienda mantener la serenidad, evitar hacer circular información errónea o parcial y al contrario, difundir aquella proveniente de fuentes calificadas como los ministerios de salud, nacional o provinciales. VER AQUÍ.
La institución ha tomado las medidas sugeridas para ofrecer espacios confiables. Entre otras: se ha reforzado la higiene y frecuencia de limpieza y desinfección de superficies, especialmente aquellas de contacto permanente, se aumentó la ventilación de los ambientes, se ofrecieron pautas de profilaxis en las sedes y por medios electrónicos, se informó al equipo de trabajo sobre las medidas especiales de prevención para cumplir su tarea, etc. Se continuarán observando rigurosamente las indicaciones y protocolos que se reciban de las autoridades sanitarias y educativas competentes.
Se espera un alto grado de responsabilidad individual por parte de los integrantes de la amplia comunidad YMCA. Es muy importante respetar las medidas preventivas de público conocimiento (higiene de manos, de vias respiratorias, etc.) También informar de manera rápida y efectiva ante una confirmación de portación del virus; no concurrir a las sedes si se presentan síntomas o si se ha regresado al país desde zonas de riesgo, actuales o que se definan en el futuro. Tan importante como las medidas epidemiológicas son aquellas relacionadas al respeto y cuidado de la intimidad de los miembros de la comunidad, se recomienda evitar la circulación de rumores o versiones sin fundamento, especialmente en las redes sociales y aun más cuando se trate de niños, niñas o adolescentes.
http://www.ymca.org.ar/index.php/component/sppagebuilder/909-prevencion-coronavirus









